En general, las láminas piezocerámicas no tienen límite de frecuencia. Si hay un límite, depende de la vibración que se base en el tamaño y la forma del material piezocerámico. Un bloque de transductor piezocerámico que tiene casi tres pulgadas de largo y tiene un grosor de casi 1 pulgada vibra a 13 MHz y se expande a 14 KHz. Cuando se aplica una frecuencia ultrasónica a un material piezocerámico que tiene un área de superficie grande, el material toma una gran cantidad de corriente eléctrica. El límite de frecuencia de este material es el calentamiento resistivo de los electrodos.
Las cantidades teóricas y reales de potencia mecánica que puede producir una lámina de material piezocerámico difieren. Se supone que un extensor de hoja piezocerámica PSI 5A produce un trabajo equivalente a .00035 julios. Cuando se usa una resonancia de 15 KHz en la hoja, la hoja debe producir una potencia equivalente a 5 vatios. Sin embargo, esta cantidad es difícil de obtener en situaciones reales. La potencia de salida suele ser inferior al 10% de la cantidad teórica.